¿Cómo está contribuyendo el teléfono móvil a reducir a la mitad la espera de los autobuses?

Los billetes en el móvil, en los que el teléfono sustituye a los tradicionales billetes en papel, son una propuesta generalizada en nuestros días, y cada vez son más los operadores de autobuses en todo el mundo que adoptan esta tecnología. El cambio se ha visto impulsado por las evidentes ventajas que proporcionan a los pasajeros, operadores de transporte y autoridades. Entre estas se incluyen la menor manipulación de dinero en efectivo, la comodidad para los usuarios y el suministro de información en tiempo real.

Además, el año pasado, surgió un factor importante para la aceptación de los billetes de autobús en el móvil: las aglomeraciones. El informe «The Impact of Congestion on Bus Passengers» («El impacto de las aglomeraciones para los pasajeros de autobús»), que el catedrático David Begg elaboró para la campaña del sector del autobús Greener Journeys, identificó una relación, que se remonta a los años 60, entre el aumento de los tiempos de trayecto y la reducción de la clientela. Entre las recomendaciones del autor para reducir esta tendencia se encontraba la agilización del proceso de implantación de los billetes inteligentes, que tienen un efecto demostrable a la hora de reducir los tiempos de espera en las paradas de autobús, reduciendo así el tiempo total del trayecto.

El Reino Unido y EE. UU. se sitúan en vanguardia, ya que grandes operadores y autoridades que desean aumentar la comodidad para los usuarios y reducir los tiempos de espera están implementando soluciones de billetes en el móvil basadas en formato visual y con códigos de barras en el teléfono móvil.

En 2016, National Express introdujo en el Reino Unido una aplicación de billetes en el móvil y otros operadores como First y Arriva han seguido sus pasos. En Estados Unidos, el de NICE Bus en Nueva York fue el primer despliegue de billetes de autobús en el móvil del país, seguido de otros como RTD en Denver y RTC en Las Vegas.

Con esos sistemas, los billetes pueden comprarse y verse en el teléfono del pasajero en formato visual o de código de barras que puede escanearse con un lector. Esto ofrece la ventaja de poder comprar los billetes a través de un smartphone en cualquier lugar, sin la necesidad de hacer fila delante de una máquina expendedora o al subir.

En el informe del profesor Begg, los sistemas sin contacto, como los que utilizan códigos de barras, registraban un tiempo de la transacción relativa al billete inferior a un segundo, mientras que subir pagando en efectivo suponía nueve segundos por pasajero. Esto deja claro que adoptando un sistema sin contacto en el que los pasajeros compren los billetes antes de subir y escaneen su teléfono en un lector o muestren una imagen del billete los operadores de autobuses pueden acelerar significativamente los tiempos de abordaje, mejorando el servicio para todos.

De hecho, en 2016 Preston Bus introdujo los billetes en el móvil en todos sus servicios para contribuir a reducir los tiempos de espera un 50 % hasta el año 2020, y la aplicación ha sido muy bien recibida por los pasajeros, con una tasa de uso que prácticamente se duplica mes tras mes.