por qué los códigos de barras

En Masabi, todos los sistemas de billetes en el móvil que ofrecemos en la actualidad presentan billetes que pueden comprobarse y validarse de dos formas: visualmente, como los billetes en papel convencionales, y también a través de un código de barras que puede ser escaneado por el personal con un dispositivo de lectura o smartphone en el autobús/ferry o en el torno de entrada. Esos sistemas están en uso con más de 50 proveedores de transporte (tanto autoridades como operadores) en todo el mundo para todo tipo de transportes entre los que se incluyen el ferry, tren, autobús, metro y tranvía.nEsta publicación ofrece información acerca de los billetes en forma de código de barras y corrige algunos errores comunes.

 

1) ¿En qué consisten los billetes en el móvil?

 

En resumen, los billetes en el móvil convierten su smartphone en la máquina expendedoras y el propio billete. Esto acaba con la necesidad de tener que hacer fila o buscar dinero suelto, lo que permite a los viajeros comprar sus billetes en cualquier momento y lugar y utilizar su teléfono móvil como billete.

 

2) ¿Cuál es la diferencia entre los códigos de barras, los códigos QR o los códigos de barras Aztec?

 

Todos esos tipos de códigos de barras móviles se visualizan en pantalla como códigos dimensionales Ticket.png2 en forma de códigos de barras cuadrados. Los códigos de barras Aztec se diferencian de los QR en que pueden incluir más datos con la misma resolución y se leen algo más rápidamente en algunos casos, pero, por lo demás, son bastante similares.

 

3) ¿No han sido un fracaso los códigos QR?

 

Cuando se lanzaron los códigos QR, los equipos de marketing los utilizaron para permitir a los usuarios de smartphones acceder a páginas web promocionales o descargar aplicaciones o tonos de llamada, etc. Sin embargo, se implementaron muy mal. Lo habitual era tener que descargarse una aplicación para hacer la fotografía, lo que resultaba engorroso y no solía funcionar bien. Cuando lo hacía, las campañas a menudo, ya habían acabado, así que los códigos resultaban inservibles. Y, lo que es aún peor, solían aparecer en anuncios de televisión, por lo que era necesario tener los reflejos de Usain Bolt para abrir la aplicación y capturar la imagen. Esos factores, combinados con su uso excesivo, les hicieron cobrar mala fama.

 

4) ¿En qué se diferencian los billetes en el móvil basados en códigos QR?

 

En el caso de los billetes en el móvil, el código de barras (o código QR) se visualiza en la pantalla del teléfono, de forma que el usuario no tiene que hacer una foto ni capturar una imagen. Es sencillamente una forma de mostrar visualmente los datos de un billete que una máquina puede leer rápidamente desde la pantalla del teléfono.

 

Así utilizados, los códigos QR han tenido un éxito considerable, no solo en los sistemas que emplean la plataforma de billetes en el móvil de Masabi, incluidas ciudades como Boston, Nueva York, Orleans y Denver, sino también en servicios como la aplicación de Starbucks, que cuenta con millones de usuarios que la usan en todo el mundo para comprar su café cada día.

 

5) ¿No es la lectura de los códigos de barras demasiado lenta como para utilizarla en el transporte?

 

Allá por 2009, entendimos que la velocidad de lectura representaba un gran reto para los billetes en el móvil y trabajamos en estrecha colaboración con socios dedicados a los equipos de escaneado para ayudar a optimizar su velocidad de lectura. En este vídeo de la hora punta en una estación londinense (https://www.youtube.com/watch?v=vBm0ppXnOis) puede verse cómo los billetes en el móvil que emplean códigos de barras pueden leerse tan rápida y fácilmente como las tarjetas inteligentes y ofrecer una estupenda experiencia de usuario en los viajes diarios.

 

Además, la tecnología de esos lectores sigue evolucionando, lo que hará que mejore. La siguiente generación de lectores que se está desarrollando en estos momentos es aún más rápida leyendo los códigos desde la pantalla de un teléfono.

 

6) ¿Por qué no utilizar NFC en lugar de códigos de barras?

 

La tecnología NFC es estupenda, como demuestra el éxito de Apple Pay. Sin embargo, en la actualidad, no es compatible con la mayoría de los terminales que empleamos cotidianamente en el mercado. Además, incluso en los iPhone compatibles con NFC, no permite que el teléfono emule una tarjeta inteligente de transporte estándar, y aunque algunos terminales Android tienen determinadas capacidades NFC, en la práctica, ha resultado difícil lograr que estos dispositivos funcionen como tarjetas inteligentes de transporte sin una nueva SIM y la colaboración comercial de los operadores de telefonía móvil.

 

Fuera de Japón y Corea, la adopción de los billetes de transporte NFC en el móvil sigue siendo escasa, mientras que los códigos de barras son algo habitual en el deporte, las aerolíneas y el transporte, ya que muchos organismos venden más del 50 % de sus billetes en el móvil con un código de barras.

 

7) Así que, ¿la tecnología NFC nunca va a ser compatible?

 

Masabi ya ofrece compatibilidad con NFC en nuestros validadores de billetes, lo que permite utilizarlos para validar tarjetas inteligentes y códigos de barras, y utilizaremos la tecnología NFC siempre que resulte práctico y esté generalizada en determinado mercado, con las capacidades técnicas adecuadas en los teléfonos.

 

No somos fanáticos de los códigos de barras, y contamos con varios prototipos de métodos NFC en el laboratorio de Masabi. De igual forma, creemos que la Bluetooth Low Energy irá ganando peso a medida que los dispositivos móviles comunes se hagan más fiables y estables. Todos esos nuevos métodos irrumpirán en la producción en los próximos años al tiempo que la tecnología deje de ser «punta» y resulte más fiable y accesible para el mercado de masas.

 

En estos momentos, los códigos de barras representan la opción más pragmática y práctica para la mayoría de usuarios. Toda la tecnología de nuestra plataforma Justride está diseñada para ser compatible con una amplia variedad de tipos de billetes posibles, tanto NFC como Bluetooth o de tarjeta de débito o crédito sin contacto. Todos los sistemas de back-end y software de lectura de Justride serán compatibles con todas esas tecnologías tanto en forma de billetes convencionales como de autentificadores dentro de un sistema de billetes vinculados a cuentas, protegiendo así la inversión de cara al futuro.

 

8) ¿Y qué ocurre con quienes no tienen un smartphones?, ¿se van a olvidar de ellos?

 

El beneficio de desplegar la tecnología de lectura de códigos de barras es que permite que los viajeros que solo usan dinero en efectivo realicen una compra a la antigua usanza y reciban un trozo de papel barato con un código de barras en él a modo de billete.

 

Mientras que el antiguo sistema de soporte de los billetes resultaba caro y dañino para el medio ambiente con sus bandas magnéticas personalizadas y costosas impresoras o, lo que es peor aún, una tarjeta inteligente de papel de un solo uso que costaba varios céntimos por billete, ahora, con los lectores de códigos de barras, se puede utilizar una impresora térmica (como las que imprimen los recibos en todas las cajas de cobro del mundo) para imprimir un billete que puede leerse de forma segura con un lector de códigos de barras o la cámara de un smartphone.

 

Estos billetes térmicos ultrabaratos con códigos de barras en papel de recibo se están convirtiendo en la norma en diferentes organismos de transporte de todo el planeta para empezar a reducir los residuos y los costes al vender billetes de un solo uso o pagados en efectivo.

 

9) Entonces, ¿Justride no se limita a los billetes con códigos de barras en el móvil?

 

Correcto, describimos nuestro planteamiento como «tecnologías móviles primero», lo que quiere decir que los billetes en el móvil suelen ser el primer servicio que ofrecemos a los operadores de transporte. Sin embargo, todo nuestro sistema puede aplicarse también a otros soportes y tecnologías de billetes. Hemos adoptado los códigos de barras en la actualidad porque es la mejor tecnología disponible lista para el mercado de masas.